Un total de 975 oficiales,  soldados de tropa profesional y soldados conscriptos, juraron a Dios y a la bandera, en una ceremonia encabezada por la intendenta  María Loreto Letelier, a la que asistieron las principales autoridades civiles y militares de la región.

La ceremonia se desarrolló en la Pérgola de las Banderas, donde llegaron  efectivos de las unidades militares de la Guarnición Militar de Arica y Parinacota, liderados por  Cristóbal de la Cerda Rodríguez, general de Ejército, comandante Brigada Acorazada Coraceros.

Ante la atenta mirada del público asistente y cientos de familiares que vinieron de diferentes puntos del país  para ver a sus hijos participar en este importante día para la Institución, cada uno de los militares juramentó servir al país ante los estandartes de combate de las brigadas motorizada N°4 “Rancagua”; Acorazada “Coraceros” y el Regimiento Logístico N°6 “Pisagua”, respectivamente.

Al término de la ceremonia, la intendenta, María Loreto Letelier, en nombre del Presidente Sebastián Piñera, felicitó al Ejército y a sus militares. Valorando también a sus familias, muchas de las cuales viajaron muchos kilómetros  para estar juntos a sus hijos.

“el Juramento a la Bandera es una ceremonia militar celebrada cada año por el Ejército de Chile, en recuerdo de los 77 jóvenes soldados que combatieron hasta la muerte durante la batalla de La Concepción”,

Añadiendo, que “este acto de servir al país  no es sólo un patrimonio que le pertenece al Ejército sino es un sentimiento de todos los chilenos que insta a reflexionar a cada ciudadano en esta fecha que representa los valores y el sacrificio de los 77 jóvenes soldados que combatieron hasta la muerte defendiendo nuestra patria”.dijo la máxima autoridad regional.

Por su parte, Cristóbal de la Cerda Rodríguez, general de Ejército, comandante Brigada Acorazada Coraceros dijo que “esta es una ceremonia tradicional que nos enorgullece, porque en la vida actual encontrar a jóvenes que estén dispuestos a comprometerse con la patria y dar su vida en función de ello es una gran virtud; de aquellos que todavía creemos que nuestra patria merece tener este tipo de jóvenes.